El Noreste Argentino ha sido escenario de muchas creaciones del Gran Genio. Así lo afirman todas las tribus que habitaron esta región, fecunda en leyendas y en personajes mitológicos.
Hay un punto en que las tribus están de acuerdo con respecto a la mujer: ella es inferior al hombre; debe subordinársele en todo. Bueno, en todo lo que no sea el trabajo. En eso… ella debe ser la primera.
Los guaraníes lo explican de una manera muy sencilla: el Ñandé Yaya o Gran Genio, jefe de los Iyaras hizo dos hombres; los hizo directamente él y después mando a uno de los Iyaras , o servidores suyos, que hicieran dos mujeres, uno para cada uno y se las entregara.
….. Ellas, por consiguiente, no tienen la misma prosapia que el varón.
Los tobas y los mocovíes, con algunas diferencias, atribuyen a la mujer un origen misterioso.
Según ellos, hace muchos años la vida era muy linda y fácil. Los hombres eran pocos; vivían tranquilos, iban a l monte a buscar frutas y raíces o a cazar… pescaban en el río y… todo lo repartían como hermanos. Se acostaban cuando veían acostarse el sol y se levantaban cuando el sol empezaba a asomarse al nacer el nuevo día.
Cierta vez… la cacería fue extraordinaria; los hombres volvían cansados… y con muchas presas para repartir. El sol ya se ponía dormilón cuando llegaron al paradero. Tan fatigados estaban, que dejaron las presas amontonadas y se echaron a dormir.
A la mañana siguiente amanecieron hambrientos. Fueron a realizar el reparto, pero.. ¡Oh! Sorpresa. No había nada; sólo encontraron rastros de unas pisadas que parecían de hombre. Era increíble: no había en los alrededores más hombres que ellos… y estaban todos. El misterio los conmovió profundamente y resolvieron investigar acerca de la existencia de esos seres con pies de hombre, invisibles durante el día.
Se internaron en el bosque; extrajeron miel, frutas, raíces en abundancia… y dejaron todo junto en un lugar estratégico: Mientras los demás se fueron a dormir, quedaron algunos de centinela y,… ya bien entrada la noche, vieron una cosa extraña, muy extraña. Del cielo comenzaron a descender unas sogas y… en la punta de cada una, venía un animalito muy parecido al hombre; pero que no era hombre: ¡ Era muy lindo!
Despertados oportunamente todos los demás, se ocultaron tras de los árboles, entre los matorrales y las enredaderas, y se pusieron a observar. Aquellos seres que parecían tan lindos, querían llevarse todo. Salieron ellos de su escondrijo… cortaron las sogas y tomaron prisioneros a los personajes que resultaron ser las mujeres a quienes llamaron lamaggaik y allí vino lo grave. Primero eran de todos. Les enseñaron a extraer raíces, a recoger frutas, a preparar la algarroba, a buscar el corazón de las palmeras… y también a limpiar y aderezar el pescado. Y… como resultaron útiles, y todo lo hacían bien y… como además eran lindas, cada uno quiso tener una mujer para el solo. Y… en el reparto- como no alcanzaban – riñeron por primera vez y así se originó la primera guerra.
El número de hombres descendió considerablemente a tal punto que alcanzaron una para cada uno. Después el Coptanoón debe haberlas perdonado pues tras de muchas lunas, en cada toldo se oyeron vagidos de niños y las notas del llanto infantil tenían acentos de esperanza..
La mujer cobró jerarquía… pues si por ella habían muerto muchos varones en lucha fraterna… por ella se multiplicaron los hombres, como los cachorros de la selva y como los pichones de los nidos.
Desde entonces la mujer… cuyo origen sigue siendo un misterio para los tobas, empieza a valer, como persona, con el comienzo de su maternidad que es para ella algo así como una redención y… por eso tal vez, la mayor pobreza que se puede ostentar ante la mirada de una toba es no tener marido.
La gratitud de la india para con quien la saca del oprobio es la esterilidad permitiéndole ser alguien, no tiene límites.
Es la servidora agradecida, atenta y leal de su lalamaggat al que se dedica por entero, cambiando así su nombre de lalamaggaik por el de lamogguá , que quiere decir : mujer con dueño.
Cuando por alguna causa es abandonada, cosa que rara vez ocurre en las tolderías, la pobre india llora su desventura y, en una tentativa última, canta en las noches de luna llena; canta su congoja y su esperanza. Canta tratando de hacer de los vientos sus aliados, para que los ecos de su canción le digan al ausente cómo es su dolor, pero cuál es también la alegría que espera entregarle si retorna al hogar.
Iooo sañoa sañoa sañoa
Iooo sañoa sañoa sañoa
Iooo sañoa sañoa sañoa
Iooo sañoa sañoa sañoa
Iooo sañoa sañoa sañoa
Esañoa esañoa esañoa
Esañoa esañoa sañé
Iooo sañoa
Eioooo soooo
Iooo sañoa
Eiooo sañoa
Iooosooo o iooosañoa.
Interesantes
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