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Cuentos, Leyendas y Mitos

 

Leyendas de Tierra del Fuego



LOS ONAS Y LA LUNA

(Mito Selk’nam)

 

Los  Onas  suponen  que  en  las  variadas  fases  de  la  luna  hay  seres  ocultos enemigos de los hombres que les causan mayor pavor. El engrosamiento gradual de la luna KRE les inspira gran miedo, porque creen que para  engrosarse  se  alimenta  de  criaturas  humanas,  a  las  cuales  les  chupa  la sangre que les causa la muerte.

De aquí que cuando llega el plenilunio hagan fiestas alrededor de grandes fogatas y bailan y gritan en algazara infernal durante toda la noche, celebrando él haber librado del peligro de muerte a sus hijos, que aman con mucha ternura.

 

KAMSHOUT Y EL OTOÑO

(Leyenda Selk’nam - Tierra del Fuego, Argentina-Chile)

 

Hubo  un  tiempo  en  que  las  hojas  del  bosque  eran  siempre  verdes.  En  ese entonces el joven selk’nam Kamshout partió en un largo viaje para cumplir con los ritos de iniciación de los klóketens. El joven iniciado tardó tanto en volver que el resto del grupo lo dio por muerto. Cuando nadie lo esperaba, Kamshout volvió completamente alterado y empezó a relatar su sorprendente incursión en un país de maravillas, más allá en el lejano norte.

En ese país los bosques eran interminables y los árboles perdían sus hojas en otoño  hasta  parecer  completamente  muertos.  Sin  embargo,  con  los  primeros calores de la primavera las hojas verdes volvían a salir y los árboles volvían a revivir. Nadie creyó la historia y la gente se rió de Kamshout quien, completamente enojado, se marchó al bosque y volvió a desaparecer.

Luego de una corta incursión por el bosque, Kamshout reapareció convertido en un gran loro, con plumas verdes en su espalda y rojas en su pecho. Era otoño y Kamshout -a partir de entonces llamado Kerrhprrh por el ruido que emitía, volando de  árbol  en  árbol  fue  tiñendo  todas  las  hojas  con  sus  plumas  rojas.  Así coloreadas, las hojas empezaron a caer y todo el mundo temió la muerte de los árboles. Esta vez la risa fue de Kamshout.

En la primavera las hojas volvieron a lucir su verdor, demostrando la veracidad de la aventura vivida por Kamshout. Desde entonces los loros se reúnen en las ramas de los árboles para reírse de los seres humanos y así vengar a Kamshout, su antepasado mítico.

 

Fuente: Cuentos y Leyendas Americanas.